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ESTUDIOS Y DESARROLLO

DIOS APIS: Características y Significado en la Mitología

Significado del Dios Apis

Su nombre en egipcio es Hap o Hepu y en griego Apis o Epafos pero todos con el significado de toro sagrado, fue uno de los dioses del sol, la fertilidad.

Por otro lado, es probable que en sus orígenes a Apis = Hap se le haya relacionado con el Nilo = Hapi. Ello se justifica pues al toro se le clasificó como gran inseminador, por lo tanto, imbuido del poder de la vida y en consecuencia relacionado con el agua, la cual por sí misma ya expresa la vida. La propia inundación del Nilo era llamada “Regalo de Toro” y se le representó con la imagen de este animal, lo mismo que a las aguas primigenias de Nun.

La fertilidad estaba en relación directa con la inundación. Incluso se habla de que el falo del Apis le proporcionaba al faraón la fuerza necesaria para llegar al reino de Ra.

Su nombre en jeroglíficos era Hapi, y significaba “lo oculto”, ya que tenía que ser descubierto en medio del ganado, lo que se hacía mediante ciertas marcas diacríticas.

De acuerdo con las inscripciones jeroglíficas que acompañan su forma, fue el segundo nacimiento o encarnación viviente del dios Ptah, el Hephaestos egipcio o Vulcano.

¿ Quién es el Dios Apis ?

Apis era un toro sagrado considerado por los antiguos egipcios como un aspecto del dios creador Ptah

La función del Apis era la de intermediario entre el dios Ptah y sus fieles, comunicándose entre ellos por medio del oráculo, en el que Apis actuaba como tal.

Así pues, el toro era por un lado el heraldo del dios, el informante de los hechos que sucedían en la tierra y por el otro actuaba en representación de ese mismo dios al dar un veredicto en su función de oráculo.

Pero también, por su conexión con Osiris, Apis cumplía funciones funerarias, tan cara a la mentalidad egipcia. Se han encontrado inscripciones en el Serapeum, en donde Apis es llamado “Vida de Osiris, Señor del Cielo, Aquel con sus Dos Cuernos en su Cabeza”.

El predominio de Apis está plenamente justificado, ya que fue un animal que, en adición a sus características particulares con connotaciones de fertilidad, estuvo relacionado íntimamente con distintos dioses.

Primero, con un dios principal y creador, Ptah; segundo con uno de los dioses más importantes y significativos del panteón egipcio, Osiris; tercero, con Sokar dios de las necrópolis y cuarto y quinto, posiblemente también con Horus y Atum.

Una de las funciones más importantes del Apis era la de oráculo, para lo cual sus habitaciones tenían dos puertas por las cuales el toro entraba para tomar sus alimentos.

Estas puertas tenían en la parte superior símbolos de lo positivo y lo negativo; así cuando el fiel le hacía su pregunta la respuesta la daba el Apis según la puerta que escogiera para entrar.

También se acostumbraba ofrecerle comida con la mano y si Apis la aceptaba era favorable y si no lo hacía era, desde luego, desfavorable y un mal presagio. Para consultarlo, primero había que quemar incienso en el altar, rellenar de aceite las lámparas que alumbraban su templo y depositar alguna ofrenda.

Se acostumbraba también que el fiel le hablara al oído a la estatua del Apis que ahí se encontraba, consultándole algo. Acto seguido se retiraba tapándose las orejas y lo primero que oía al salir del templo, debía interpretarlo como la respuesta del dios.

Es a finales del Reino Nuevo que los oráculos toman un lugar predominante en la vida religiosa, política y social de Egipto.

Podemos entonces comprender el importante papel que el Apis jugaba en las relaciones entre los fieles y el sacerdocio, y entre los fieles y el gobierno, ya que en asuntos de vital importancia los oráculos eran dirigidos por el mismo faraón.

Finalmente, el Apis era, sobre todo, importante para el fiel que recibía de él, la respuesta a sus preguntas y un paliativo a sus angustias.

Atributos del Dios Apis

Las primeras representaciones que se hacen de Apis, ya mencionadas anteriormente, son como un simple toro, ya que son dibujos primitivos en los cuales probablemente apenas se estaban desarrollando sus características.

Se describe como un toro o un hombre con la cabeza de un toro, teniendo el disco solar uraeus en el medio de sus cuernos.

Fue a partir del Reino Nuevo cuando se le agregó un disco solar entre los cuernos. En la Época Baja apareció en muchos ataúdes, también sencillamente como un toro, llevando a la momia sobre su lomo, hacia la tumba.

Sin embargo, de esta época es la mayor parte del material con el que contamos y que siendo más elaborado, nos permite conocer sus características y atributos.

Contamos con decenas de esculturas de Apis encontradas en todo el territorio egipcio, desde Elefantina, al sur, hasta el Delta en el norte, e incluso del Oasis de Siwa, en la frontera libia.

La mayoría de ellas provienen de Menfis y de Saqqara, específicamente del Serapeum, sede y necrópolis del Apis. Casi todas son esculturas del toro completo, de bronce y tienen un tamaño que va de pequeño a mediano (desde 4 cm. hasta 50 cm. de altura).

Generalmente tienen las piernas del lado izquierdo hacia adelante apoyadas sobre una base, en la cual muy ocasionalmente hay inscripciones.

Como común denominador portan un sol y un ureo entre los cuernos y, poco más de la mitad, tienen pintado o grabado en el cuello un collar, en el lomo una cubierta o manta y en los cuartos traseros un escarabajo y un buitre alados.

En la frente llevan un triángulo blanco que como se recordará es una de las características que debían de tener los toros vivos para ser considerados Apis.

Son pocos los que tienen incrustados en los ojos y en el triángulo de la frente plata o piedras semipreciosas. Raros son los que tienen ojos humanos o soles alados pintados en la parte trasera o los que no tienen ningún adorno o bandas adornando el rabo, pero los hay.

Poderes del Dios Apis

Se creía que Apis tenía influencia sobre el cocodrilo, ya que podía impedirle que atacara a los hombres durante los siete días que se celebraba su nacimiento cada año. En esta ocasión se arrojaba al Nilo una ofrenda: una patera de oro y plata.

También tenía influencia sobre los cultivos de grano y la fertilidad.

Historia del Dios Apis

La madre del dios toro era conocida como ‘Isis’ en referencia a la antigua diosa madre egipcia.

El dios del toro estaba ubicado en Memphis en un santuario sagrado llamado el Apieion. El Apieion palaciego fue construido cerca del templo de Ptah.

El Apieion consistía en dos cámaras grandes, una para el toro y la otra para su madre. El techo de las cámaras estaba apoyado con enormes estatuas de toros.

Tanto el dios toro como su madre recibieron el mayor cuidado y fueron alimentados con la mejor comida. Sólo los invitados más honrados fueron permitidos dentro del santuario de Apieion.

Los faraones de Egipto tenían una ‘Ventana de aparición’ construida en sus palacios que permitía a los egipcios ver al Faraón en ocasiones especiales, pero a una distancia respetuosa.

La idea de la ‘Ventana de la Apariencia’ fue adoptada en el diseño del Apieion, donde el dios toro podía ser visto por los egipcios.

El dios del toro dejó el Apieion para festivales especiales y formaría parte de una gran procesión de sacerdotes, bailarines, músicos y portadores de normas.

Hubo festivales y rituales de jubileo que involucraron al dios toro y al faraón. En tales festivales, se llevaron a cabo rituales religiosos en relación con el rejuvenecimiento de los poderes del faraón y el rey acompañó al dios toro en el desfile y se conoce como la “Raza del toro Apis”.

La “Carrera del toro Apis” fue considerada como un evento extremadamente importante y como tal se menciona en la famosa Piedra de Palermo.

Se creía que el dios-toro de Menfis poseía los poderes de la profecía y era considerado un oráculo. Se ofreció comida al toro y, si se tomaba la ofrenda, se consideraba que era un buen presagio.

La presencia del dios Apis se puede ver ya como tal, según la Piedra de Palermo, desde la Dinastía I, con el rey Udimu, cuarto de su Dinastía.

También según Manetón, sacerdote e historiador egipcio (300 a.C.) desde la Dinastía II con el faraón Nebra, segundo de su Dinastía, aunque hay datos que nos hacen suponer que desde la época predinástica se le rindió culto.

En una tumba de la Dinastía I, perteneciente al ministro Hamaka, del faraón Udimu, fue encontrado un ostracón con un toro pintado.

Lo mismo que la impresión de un sello en donde se representa al rey Den llevando la corona del Bajo Egipto y corriendo ante el Apis, en la ceremonia llamada: “La Corrida del Apis”, y luego se ve al mismo rey portando la corona del Alto Egipto. Es ahí en donde aparece por primera vez su nombre: Apis.

También se encontró una vasija de la Dinastía I, de diorita negra y blanca, en donde está grabado el nombre de Horus junto con la siguiente inscripción: “La primera vez de la Corrida de Apis.”

El rey Nebra, de la Dinastía II, era llamado “El Señor de Señores” y “El Toro de Toros”, y proclamó como dioses a Apis de Menfis, al toro Mnevis de Heliópolis y al carnero de Mendes.

Por otro lado, Eliano asegura que, según la tradición de los sacerdotes, fue Menes quien instituyó el culto al toro Apis. Con ello nos damos cuenta de que ya fuera en la primera o en la segunda dinastía, el culto al toro Apis es muy antiguo y que va junto con el inicio y desarrollo de la época histórica de Egipto.

Según la tradición, Apis había sido concebido por medio de una ráfaga de luz celeste, la cual por inspiración divina había fecundado a una ternera virgen, aún demasiado joven para concebir y que además jamás volvería a parir otro becerro.

Este prodigio sólo podrían testimoniarlo los moradores de la otra vida y los de la tierra tan solo creerlo. Otra versión es que un Apis concebía a otro, aunque no es la más generalizada.

En el culto a Apis debían ser observadas tres reglas fundamentales: la primera prohibía que hubiera dos Apis vivos al mismo tiempo.

En segundo lugar, el tiempo entre la muerte y el entierro del toro debía ser de setenta días, y finalmente en tercer lugar, el Apis muerto debía ser enterrado antes de que su sucesor fuera instalado. Un Apis no nacía hasta que el anterior moría.

En cuanto un Apis fallecía se iniciaba de inmediato la búsqueda del siguiente por todo el país. Al ser identificado, se anotaba con todo cuidado su nacimiento, lo conducían a una casa que tuviera de frente al sol naciente, a orillas del Nilo y ahí lo alimentaban con leche durante cuarenta días.

Solamente las mujeres podían verle; después lo trasladaban, por el río, al Gran Templo de Ptah en Menfis, en medio de grandes ceremonias. Se le transportaba vestido con ricas túnicas y en una góndola dorada y consagrada, en medio del regocijo total de los habitantes de Egipto.

Por obvias razones, el dueño del rebaño de donde salía el Apis adquiría gran reconocimiento, ya que la gente lo veía desde entonces con admiración y como un privilegiado. Hay que señalar que la madre del toro Apis permanecía cerca de él siempre.

Durante su vida, el toro vivía en medio del lujo, del bienestar y la tranquilidad. Su casa era adornada con exquisitos tapices, oro y piedras preciosas; se le proporcionaban los mejores alimentos y se le bañaba con agua caliente y perfumada, e incluso contaba con su harén personal.

No se le permitía tomar agua del Nilo, pues pensaban que engordaba demasiado y ello no iba de acuerdo con los ideales de belleza del egipcio. El Apis permanecía en su templo (su casa), el Apieión, que se encontraba frente al de Ptah y en donde contaba con dos establos llamados Delubrka y Thalami.

Estos tenían dos ventanas especiales, llamadas de las “apariciones” por donde los fieles podían verlo; también tenía un corral adonde salía a corretear a ciertas horas del día y donde también podía ser observado y adorado.

Mitos del Dios Apis

Apis y el Rey Cambises

Heródoto afirmó que el rey persa Cambises estaba molesto porque los egipcios celebraron una celebración el día después de que los derrotó en la batalla.

Cuando descubrió que estaban celebrando el nacimiento de un dios, exigió ver al dios inmediatamente. Le trajeron los Apis y él mató y se comió al toro, para horror de los egipcios.

Sin embargo, los registros egipcios sugieren que Cambyses realmente participó en la ceremonia de reconocimiento de los Apis, por lo que la historia es probablemente más sintomática de la aversión general de los egipcios a los gobernantes persas.

Apis y la Muerte

Cuando moría un toro sagrado, el becerro que iba a ser su sucesor fue buscado e instalado en el Apieion en Memphis. Sus sacerdotes sacaron señales de su comportamiento, y su oráculo tenía una amplia reputación.

Apis y su Nacimiento

Se suponía que había nacido de una vaca virgen, que quedó embarazada por un rayo de luna o un relámpago. La madre de Apis, según Strabo, tenía una parte del templo de los Apis reservada para su uso; y las inscripciones jeroglíficas registran a un profeta o sacerdote adjunto a su servicio.

En los monumentos, ella comparte los honores del toro, y está representada bajo los atributos de Athor como una diosa con cabeza de vaca.

Esta vaca tenía su nombre especial, estos animales tenían cada uno una denominación separada. Según los escritores griegos, Apis era la imagen de Osiris, y adoraba porque se suponía que Osiris había pasado a ser un toro, y que poco después se había manifestado por una sucesión de estos animales.

Las inscripciones jeroglíficas identifican a los Apis con Osiris, Adornado con cuernos o la cabeza de un toro, y unir los dos nombres como Hapi-Osor, o Apis Osiris. Según este punto de vista, el Apis era la encarnación de Osiris manifestada en forma de toro.

Pero, además de este título, los monumentos tienen el estilo de Apis, hijo de Ptah, que se suponía que era su padre por la vaca sagrada, o la segunda vida de Ptah.

De hecho, otros monumentos declaran que no tuvo padre ni Onnophris u Osiris, pero este conflicto de ideas debe haber surgido de su naturaleza material y espiritual, uniendo el alma de Osiris o Ptah místicamente con el animal sagrado.

Además de la madre de los Apis, cada año se le exhibía una vaca decorada con la misma insignia, es decir, un disco entre los cuernos y una carcasa en la parte posterior.

El Toro Apis

Según otras autoridades, varias vacas se mantuvieron en el Apeum tras el anuncio del nacimiento de un Apis, los escribas sagrados y los sacerdotes procedieron a verificar los caracteres del becerro.

Las marcas de los Apis eran una piel de color negro, con una mancha triangular blanca en la frente, el pelo en forma de águila en la espalda y un nudo debajo de la lengua en forma de escarabajo, el insecto sagrado y el emblema. de Ptah, una mancha blanca que se asemeja a una luna creciente a su lado derecho.

Se supone que estas marcas son en su mayor parte ciertos arreglos de los pelos de la piel como se ve en algunos animales. Se construyó una casa para el becerro

Apis mirando hacia el este, en el cual durante cuatro meses se alimentó con leche. Cuando creció, fue conducido, en el momento de la luna nueva, a un barco de los escribas y profetas sagrados, y condujo hasta el Apeum en Memphis, donde había patios, lugares para él, y una fuente para beber.

Según Diodorus, primero lo llevaron a Nilopolis, lo mantuvieron allí durante 40 días, luego lo enviaron en un bote con una cabina dorada a Memphis, y allí lo dejaron ver durante 40 días solo las mujeres, quienes se expusieron a él.

Como todos los animales sagrados, sus acciones fueron espectaculares, y tenía dos cámaras, su pasaje a una de las cuales se consideraba afortunado y la otra desafortunada.

Por lo tanto, se suponía que si recibía la comida de un visitante pronosticaba una vida tranquila, y si rechazaba la comida que se le ofrecía de la mano, la muerte se le aproximaba de ese héroe.

Hijos del Dios Apis

No hay documentación de existencia de descendencia del Dios Apis.

Templos del Dios Apis

Aunque su principal centro de culto fue Menfis, se sabe por Los Textos de las Pirámides y El Libro de los Muertos que también se le rindió culto en otras ciudades como Sais y Athribis en el delta.

Su santuario principal se encontraba, por lo tanto, cerca del templo de Ptah en Memphis, en los alrededores donde se encuentra la “casa de embalsamamiento” de los toros Apis. ha sido desenterrado. A diferencia de muchos otros animales sagrados, el toro Apis siempre fue un solo animal individual, seleccionado por sus marcas particulares.

Según el historiador griego Heródoto, el toro Apis, concebido a partir de un rayo, era negro con un diamante blanco en la frente, la imagen de un buitre en la espalda, dos pelos en la cola y una marca en forma de escarabajo debajo su lengua.

El culto de los Apis probablemente se remonta al comienzo de la historia egipcia, aunque Manetho, el historiador ptolemaico, Afirma que se originó en la segunda dinastía.

¡El bul! Estaba estrechamente relacionado con el faraón, ya que ambas eran manifestaciones de un dios que fue coronado en el momento de su instalación. Al igual que el rey, el toro Apis tenía su propia ‘ventana de apariencias’ (ver palacios) y, al menos desde el Período Tardío, se pensaba que proporcionaba ORÁCULOS.

A partir de la dinastía 22 en adelante, el toro estuvo representado en ataúdes privados, como si acompañara a los difuntos hacia el oeste hasta la tumba o hacia el este (probablemente hacia una nueva vida) y sirviera como protector de los muertos.

A la muerte de cada uno de los toros Apis, hubo un duelo nacional, y el cadáver embalsamado fue llevado a lo largo del camino sagrado de Memphis a Saqqara, para ser sepultado en un sarcófago de granito en las catacumbas subterráneas conocidas como serapeo. que estaban en uso desde al menos tan pronto como el Nuevo Reino.

Culto de Toros en el Antiguo Egipto

Los cultos de toros eran populares desde al menos la Primera Dinastía (Periodo Dinástico Temprano). El toro poderoso y viril se asoció con el faraón, que a veces tomó el epíteto de “toro fuerte de su madre”.

Ya en 3100 aC, el rey aparece representado en forma de toro. Un toro sagrado fue identificado por marcas sagradas específicas. Una vez que se confirmó que el toro era la encarnación de un dios, se alojó en lujosos cuartos, se le dio solo la mejor comida y se le proporcionó un harén de las mejores vacas.

El animal afortunado viviría en el regazo del lujo hasta su muerte cuando sería momificado y enterrado con todos los honores.

Toro Apis

El más famoso de los cultos de toros es, sin duda, el del toro Apis (también conocido como el Toro Hapis o “Hapi-ankh”).

El toro era la encarnación de un dios, pero a diferencia de los otros tótems animales (que solo proporcionaban un vínculo con el dios), se pensaba que los Apis eran los anfitriones del dios mismo.

El toro Apis fue visto originalmente como la manifestación de Ptah. Sin embargo, los Apis pronto se vincularon a Osiris cuando Ptah y Osiris se fusionaron, por lo que Plutarch describió a los Apis como “la bella y bella imagen del alma de Osiris”.

Según un mito, los Apis eran la encarnación viva de Ptah mientras él vivía y Osiris cuando murió.

Toro Apis del Reinado de Nectanebo

La madre de un Apis fue muy respetada y se le dio el título de “vaca Isis”. Sólo podía haber un Apis a la vez. La búsqueda de un toro de reemplazo comenzaría con la muerte de los Apis actuales. Los nuevos Apis fueron transportados a Memphis en un bote decorado construido específicamente para este propósito.

Cuando un toro Apis murió, el cuerpo fue embalsamado y enterrado con todos los honores de la manera que corresponde a la realeza. El animal fue cuidadosamente embalsamado y momificado antes de ser enterrado en el “Serapeum” en un sarcófago de piedra que podía pesar más de 60 toneladas.

El Festival del Toro Apis duró siete días. El toro sagrado fue conducido por las calles mientras la gente aplaudía. Según la leyenda, cualquier niño que oliera el aliento de los Apis sería capaz de leer el futuro, ya que se pensaba que los Apis eran un poderoso oráculo.

Durante el período de Ptolemiac, un nuevo dios llamado Serapis fue ideado para tratar de unir a los griegos y egipcios. Serapis absorbió algunos de los atributos de Zeus, Asklepios y Dionysus y los fusionó con algunos de los atributos de Osiris y algunos de los Apis.

Sin embargo, aunque a los colonos griegos les gustaba este dios híbrido, Serapis nunca fue realmente aceptado por los egipcios nativos.

Toro Buchis

El culto Buchis (Bekh, Bakha, Bakh) también fue popular. El toro tenía una cara negra y un cuerpo blanco y se pensaba que era una manifestación de Ka (fuerza vital) del dios de la guerra Montu (Montju), adorado en la región de Hermonthis.

El culto también se asoció con Ra y, en menor medida, con Osiris. El nombre del toro es una referencia a la “Ba” y “Ahí”, dos de las partes del Ka. Como Ka también es la palabra egipcia para toro.

El culto se centró alrededor de Armant, donde generaciones de toros momificados y sus madres fueron enterrados en el “Bucheum”. Las tumbas de los Buchis eran similares a las de los Apis, pero las estructuras estaban rematadas por un techo abovedado en lugar de excavadas en la roca viva.

Algunas de las tumbas contenían un gran almacén de equipamiento funerario, mientras que otras contenían solo la momia de los Buchis. Algunas de las momias más recientes de Buchis fueron enterradas en los pasajes que unían las tumbas más antiguas, y todos los entierros datan del Período Tardío.

Toro Mnevis

Los Mnevis (Meruur o Mnewer) era el toro sagrado de Heliópolis. El toro usualmente era completamente negro, pero si eso no era posible, un toro blanco también era aceptable.

El toro elegido también era conocido como “Kemwer” (“gran negro”). Con el tiempo, el toro llegó a asociarse con el toro Apis más popular.

El toro estaba asociado con Ra y posiblemente también con Min. Cuando Akhenaton abandonó al otro dios en favor de The Aten, afirmó que mantendría el culto a los Mnevis.

El culto pudo haber conservado su favor debido a sus asociaciones solares, pero los arqueólogos no han descubierto ninguna indicación de que el faraón haya cumplido su promesa.

Hay muy poca información sobre el culto Mnevis. Sólo se han descubierto dos entierros Mnevis, que datan de los reinados de Ramsés II y Ramsés IV (durante el Nuevo Reino) enterrados en tumbas individuales cortadas en el suelo y rematadas por una gran losa de granito.

Los entierros incluían un conjunto de frascos canónicos que parecen haber sido puramente rituales, ya que se encontró que estaban vacíos.

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Imágenes del Dios Apis

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Resumen
DIOS APIS
Título
DIOS APIS
Descripción
El Dios Apis del Toro Sagrado. Uno de los dioses del Sol y la Fertilidad. Los Mitos y Atributos que lo Acompañan. Sus Símbolos, Poderes, Hijos y Templos.
Autor